LA LIBERALIZACIÓN DE LAS SOCIEDADES DE PREVENCIÓN DE LAS MUTUAS.

Buenas prevencionistas x la red:

La entrada en vigor, de la nueva Ley del  6 de Noviembre, Ley 32/2010, marcará un hito en el ámbito de la Prevención de Riesgos Laborales con la liberalización de las Sociedades de Prevención de las Mutuas.

La disposición final sexta de la mencionada norma modifica el artículo 32 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, artículo que regula la posible actuación preventiva de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Seguridad Social, y que queda redactado de la siguiente manera:

«Las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social no podrán desarrollar directamente las funciones correspondientes a los servicios de prevención ajenos. Ello sin perjuicio de que pueden participar con cargo a su patrimonio histórico en las sociedades mercantiles de prevención constituidas a este único fin, en los términos y condiciones que se establezcan en las disposiciones de aplicación y desarrollo. »

A efectos prácticos, esto significa que se podrá optar por contratar con un Servicio de Prevención Ajeno (SPA) u otro con total libertad y sin necesidad de que exista conexión entre el SPA y la Mutua a la que la empresa esté asociada.

Este es un importante paso en el camino hacia la mejora de la eficacia y la calidad de las entidades especializadas en prevención y traerá beneficios para todos. Para las empresas, porque podrán elegir entre uno o más SPA bajo los criterios de calidad y precios que ellas mismas establezcan. Para los propios Servicios de Prevención Ajenos, porque pueden acceder a un mercado que hasta ahora limitaba su crecimiento. Para los trabajadores en particular y para la sociedad en general, porque las entidades externas inevitablemente tendrán que entrar en la rueda de la mejora continua que exige la libre competencia, lo que llevará a la búsqueda de más y mejores soluciones preventivas.

La contratación de un Servicio de Prevención Ajeno ha estado muy condicionada por la Mutua a la que la empresa estaba asociada. Podíamos estar contentos con la Mutua y no con el Servicio de Prevención Ajeno, o a la inversa; podíamos querer beneficiarnos de la especialización de dos SPA de diferentes Mutuas; pero en la práctica, no podíamos elegir. Con esta modificación legal la empresa podrá elegir la mejor opción de acuerdo a sus propios criterios: cercanía, compromiso, experiencia, innovación, respuesta personalizada, precio.

Espero que os haya quedado claro la nueva ley de prevención. hasta otra.

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