¿QUIÉN COBRARÁ LOS FAMOSOS 400 EUROS?

Leo en www.pymesyautonomos.com un buen artículo sobre quién será los que puedan, más bien no puedan, acceder a cobrar los famosos 400 euros prometidos por el actual gobierno.
Como siempre, a pesar de todos los medios de comunicación que tenemos, prácticamente la mayoría de la población llegó a pensar que cobraría este dinero al estar completamente desinformados.
Hoy por hoy, la información más objetiva del mundo la podemos encontrar en la red después de dedicar un tiempo a una buena búsqueda pues todos sabemos cómo están manipulados todos los medios y de qué pie cojean, del izquierdo o del derecho.
Finalmente, como siempre, los que más tienen son los que salen ganando y la gran mayoría de la población se quedará sin sus 400 €. Si estás entre algunos de los grupos de abajo, e incluso varios otros, despídete de ese dinero.

  • Solteros. Sin cónyuge a cargo o minusvalías tendrán que ganar más de 10.000 euros para poder optar a que le devuelvan parte de los 400 euros prometidos. A partir de los 10.000, cobrarán paulatinamente hasta llegar a los 400.

  • Casados. Las personas con cónyuges a cargo que ganen menos de 12.500 euros al año no tienen retenciones y, por lo tanto, tampoco recibirán devoluciones.
  • Familias numerosas. Como la deducción se aplica después de haber hecho los descuentos por hijos, será difícil que a una pareja con tres hijos o más se le devuelvan los 400 euros.
  • Con minusvalías. Si la minusvalía oscila entre el 33 y el 65% no se practican retenciones si se gana menos de 14.000 euros de tal forma que tampoco hay deducción. Igualmente sucede si se trata de un soltero con minusvalía del 65%: tampoco hay retenciones si no se superan los 25.000 euros. Es decir, tanto unos como otros tendrían que ganar más de los topes citados para empezar a cobrar parte de los 400 euros.
  • Jubilados. Aquellos cuyas pagas no lleguen a 10.500 euros tampoco tendrán devolución. Y a partir de ahí, el cobro será paulatino.


GUÍA DARSE DE ALTA COMO AUTÓNOMO PASO A PASO



Voy a intentar explicaros el proceso, paso a paso, de la aventura de hacerse autónomo. Con esta guía para darse de alta como autónomo paso a paso procuraré contestar la pregunta que todo aventurero empresarial se ha hecho más de una vez: ¿Qué pasos debo seguir para ser autónomo?
En primer lugar, os sugiero que hagáis unos cálculos reales y objetivos sobre vuestro plan de negocio y calcular que debéis ganar sobre unos 1.500 € netos, de media todos los meses, para que os rente daros de alta como autónomo.
A continuación, informaros bien de las subvenciones que podéis obtener al daros de alta como autónomo. Como, por ejemplo, ser autónomo, menor de 30 años. Para esto, también sería conveniente recurrir a una Asesoría para que os lleve todo el papeleo. Una asesoría suele cobrar entre 60 y 80 € mensuales por llevaros toda la gestión de vuestra empresa.
Para realizar este artículo, he tomado información de www.crear-empresas.com/autonomotram.htm, www.sergiomonge.com/2007/10/05/darse-de-alta-en-autonomos.htm y la web de la Agencia Tributaria www.aeat.es por lo que os sugiero que también visitéis estas webs para una mayor formación.

1) Alta Censal y opción del régimen fiscal: también se tramita en la Agencia Tributaria. Se debe completar el impreso 036 en el se opta por el régimen fiscal correspondiente e indicar la actividad que se va a realizar y los datos de la empresa.
2) Alta en el Impuesto de Actividades Económicas (I.A.E.) en el epígrafe correspondiente. Debe solicitarse antes de iniciarse la actividad empresarial. El alta no cuesta dinero.
Hay dos impresos que necesitas para ello: el 845 para el alta, baja o modificación del IAE y el 036 para ser incluido en el censo si es la primera vez que te das de alta en el IAE (paso 1). Para que la seguridad social te permita darte de alta en el régimen de autónomos, debes llevarles el 845. Para entregar el 036 tienes un mes desde el alta efectiva en el IAE (que figura en el 845). Para rellenar o ver el módulo 036 entra en
http://www.aeat.es/wps/portal/Navegacion2?channel=daf469cd2c359010VgnVCM1000004ef01e0a____&ver=L&site=56d8237c0bc1ff00VgnVCM100000d7005a80____&idioma=es_ES&menu=4&img=5
Una vez dado de alta del IAE, el profesional dispondrá de un plazo de 30 días naturales desde el inicio de la actividad para presentar el alta como trabajador autónomo en la Administración de la Tesorería de la Seguridad Social.

– Documentos a presentar: Modelo oficial 840 debidamente cumplimentado, DNI para el empresario individual, CIF para Sociedades o NIF para el apoderado.

– Plazo:
10 días hábiles antes del inicio de la actividad.

– Lugar:
Administración o Delegación de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria correspondiente al lugar en que se ejerza la actividad.

* Muy importante: Si estás en el paro, cobrando la prestación, y pretendes iniciar negocio como autónomo, puedes capitalizar el pago o solicitar el pago único. De este modo, obtendrás como máximo el 40% de todo el dinero que te queda de paro de golpe, y el restante 60% se irá utilizando para pagar la cuota de autónomos hasta que se acabe.

3) En tercer lugar, es necesario acudir a la delegación de Hacienda que nos corresponda y realizar la declaración de inicio de actividad, que se presentará conjuntamente con la declaración censal de etiquetas y las opciones de tributación del IVA y del IRPF. Para ello, utilizaremos el impreso 036, régimen ordinario, ó 037, régimen simplificado.

4) Afiliación al Régimen de Autónomos

En cuarto lugar, deberemos acogernos al Seguro de Autónomos de la Seguridad Social, es decir, darnos de alta. Para ello, se rellenará el impreso TA. 0521, que encontraremos en las oficinas de la Tesorería de la Seguridad Social, y lo presentaremos junto con los resguardos de los documentos sellados en la Administración de Hacienda, fotocopia del NIF (el documento acreditativo para extranjeros comunitarios o el permiso de trabajo para los no comunitarios), la tarjeta de afiliación a la Seguridad Social si hemos trabajado con anterioridad (si no lo hemos hecho, hay que simultanear este trámite) y el documento de adhesión a una mutua de accidentes de trabajo para poder recibir una prestación económica en caso de incapacidad temporal (opcionalmente, podemos elegir una mutua privada). Este paso nos obligará a pagar 240 eurazos todos los meses. La gran condena del trabajador autónomo.

5) En quinto lugar, comunicaremos la apertura del centro de trabajo en la Dirección Provincial de Trabajo (si hemos de realizar reformas, es necesario solicitar previamente la licencia de obras al Ayuntamiento). Además, también será necesario obtener y legalizar el Libro de Visitas, los Libros Contables y el Calendario Laboral.

Si algún autónomo quiere comentarnos sus quebraderos de cabeza al darse de alta como tal, le agradeceré nos cuente sus experiencias.

SI ESTÁS PENSANDO EN SER AUTÓNOMO, ESTO TE INTERESA.



He estado leyendo en los foros de www.xeoweb.com un post sobre los trabajadores autónomos que me parece muy interesante. De este modo, si estás pensando en trabajar por tu cuenta y convertirte en autónomo, sigue leyendo, que encontrarás información muy necesaria para llevar a cabo este paso en tu vida.

Seguridad Social

En la práctica, necesitamos darnos de alta como autónomos para poder emitir facturas con nuestro nombre y DNI. Aunque no sólo esta es la razón por la que un autónomo le conviene estar dado de alta en la Seguridad Social. Si no estamos dados de alta en la seguridad social no tenemos el estatus de trabajador, con lo que no tenemos los derechos de cualquier otro empleado. Ser autónomo cuesta un poco de dinero, pero las ventajas merecen la pena. Entre otras, estas creo que son las principales:

• El trabajador autónomo está cotizando en la seguridad social, lo que le da derecho a asistencia sanitaria y a una pensión en el futuro día de su jubilación.
• Si el trabajador tiene una baja por enfermedad, a partir del 4 día, tiene ayudas económicas de la seguridad social.
Hacienda pública

Aparte de estas ventajas desde el punto de vista de la seguridad social, el trabajador por cuenta propia necesita ser autónomo de cara a la Hacienda Pública. Para que una persona física pueda emitir facturas debe darse de alta como autónomo. En caso contrario no estaría permitido facturar con su nombre y DNI y cualquier empresa seria exigirá que le presentemos facturas legales por los trabajos que realicemos para ellos.

Aparte de darse de alta como autónomo, el trabajador debe suscribirse a un IAE (impuesto de actividades económicas). El IAE es una clasificación de actividades. Dependiendo de la tarea o tareas que se vayan a realizar, el trabajador autónomo debe de darse de alta en uno o varios epígrafes del IAE. Por tanto, con pagar la tasa de autónomos a la Seguridad Social será suficiente.

Cuotas de autónomos y descuentos

El autónomo tiene que pagar unas cuotas a la seguridad social, que dependen de la base de cotización que tenga.
La base de cotización es como el sueldo base en función del que se cotiza a la seguridad social. Cuanto mayor sueldo base, mayor será la tasa que se pague a la seguridad social. En la práctica, casi todos los trabajadores autónomos eligen pagar el mínimo (que está sobre los 240 euros al mes), poniéndose el mínimo como base de cotización.

Una base de cotización más alta nos daría derecho a una pensión más alta cuando nos jubilemos. También las bajas por enfermedad deben estar mejor pagadas si la base de cotización es mayor.

Aparte de la base de cotización, las cuotas de los trabajadores autónomos tienen algunos descuentos y bonificaciones que pueden aplicarse dependiendo de nuestro perfil. Por ejemplo, un autónomo de menos de 30 años de edad, tiene alguna bonificación. También si se lleva menos de 2 años dados de alta como autónomos tenéis derecho a alguna reducción en la cuota.

Las cuotas a la seguridad social se pueden domiciliar en la cuenta del banco del autónomo para su comodidad.

Declaraciones trimestrales y anuales

El autónomo tiene la obligación de realizar declaraciones trimestrales a hacienda.
En esas declaraciones se incluye una cuenta de gastos y ganancias para calcular el IVA que ha recaudado a cuenta de hacienda menos el IVA que ha soportado con la compra de productos o servicios ligados a su actividad económica.

Por poner un ejemplo, si el autónomo ha facturado 3000 euros y ha cobrado un 16% de IVA, significa que ha recaudado (16% de 3000) 480 euros en IVA a las empresas. Por otra parte, si ha comprado productos por valor de 1000 euros y esos productos venían grabados con un 16% de IVA, quiere decir que ha pagado (16% de 1000) 160 euros de IVA. Entonces, al hacer la declaración trimestral, debería pagar 480 – 160 = 320 euros de IVA a hacienda.

También si trabajas en casa te podrás deducir una parte de la hipoteca y del importe de la luz, entre otras cosas. Lo mejor es contar con la ayuda de una buena asesoría.

Por su parte, las empresas para las que ha trabajado deben haberle retenido un IRPF en cada una de sus facturas. Las empresas ingresan ese IRPF en nombre del autónomo a hacienda. Al final del año, el autónomo tiene que hacer su declaración de la renta. En ella se calculan los beneficios del ejercicio, contabilizando los ingresos menos los gastos que ha tenido. El autónomo cotiza sobre un 20% de los beneficios del año.

Entonces, el resultado de la declaración anual en hacienda es el 20% de los beneficios menos la suma de los importes que las empresas han realizado a su cuenta en concepto de IRPF.

Ejemplo, si el autónomo en todo el año ha facturado 15.000 euros y ha tenido unos gastos de 5.000 euros, sus beneficios son de 10.000 euros. Sobre estos deberá cotizar a un 20%, lo que son 2.000 euros. Ahora supongamos que durante todo el año han estado reteniéndole en sus facturas un 15%. Si ha presentado facturas por 15.000 euros, le han tenido que retener 2250 euros a cuenta de su IRPF durante todo el año.

Ahora se calcula el resultado de la declaración restando los 2.000 euros, que debe cotizar según sus beneficios, menos el importe que ha satisfecho durante todo el año, que eran 2250 euros. Esto nos da -250 euros, es decir, hacienda en su declaración anual le devolvería 250 euros.

Pueden haber matices a estos cálculos. Sirvan para hacerse una idea, pero lo mejor sería consultar en una delegación de hacienda o en una gestoría o asesoría.

Conclusión

Ser autónomo no es un gasto, es una necesidad. Es necesario para facturar, pero también es importante para cubrirnos con un seguro social.

En los últimos años se han puesto mucho más fáciles las condiciones de trabajo para los autónomos y sus derechos se han equiparado mucho con los de los trabajadores por cuenta ajena. Ahora los autónomos tienen también bajas por enfermedad, descuentos en las cuotas de la seguridad social e incluso ayudas y aplazamientos si no pueden hacer frente a los pagos a la seguridad social. Sin embargo, los derechos de los empleados de las empresas siguen siendo mayores que los de los autónomos.