GASTO MEDIO DE LA CELEBRACIÓN DE LA PRIMERA COMUNIÓN POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS Y CAPITALES

El gasto medio de la celebración de la Primera Comunión en España está en los 2.300 euros pero dependiendo en qué Comunidad Autónoma vivas el precio variará considerablemente, por ejemplo, en las capitales de Madrid, Valencia y Barcelona el coste de la celebración de la Primera Comunión sale de media por 3.000 euros mientras que las capitales de Oviedo, Ciudad Real y Cáceres sale de media por 1.700 euros.

El gasto medio de la celebración de la Primera Comunión por capitales de provincia en España es la siguiente:

– Madrid: 3.090 euros.
– Valencia: 3.000 euros.
– Barcelona: 2.970 euros.
– San Sebastián: 2.900 euros.
– Pamplona: 2.850 euros.
– Murcia: 2.640 euros.
– La Rioja: 2.400 euros.
– Santander: 2.280 euros.
– Vigo: 2.183 euros.
– Valladolid: 2.150 euros.
– Zaragoza: 2.056 euros.
– Mallorca: 1.945 euros.
– Sevilla: 1.850 euros.
– Oviedo: 1.830 euros.
– Ciudad Real: 1.730 euros.
– Cáceres: 1.695 euros.
– Tenerife: 1.585 euros.

¿CUÁL ES EL COSTE MEDIO DE UNA COMUNIÓN EN ESPAÑA?

El coste medio de una Comunión en España está en 2.300 euros pero las familias españolas se suelen gastar entre 1.585 y 3.100 euros en celebrar este tipo de eventos.

La mayor parte del gasto procede del propio banquete puesto que los menús tienen un precio entre los 35 y los 60 euros. De este modo, a una media de 30 invitados por Comunión sale un precio medio de 1.300 euros sólo en pagar el banquete.

Otra gran parte del gasto en la organización de una Comunión se va en la vestimenta puesto que el traje de un niño oscila entre los 50 y los 150 euros y el de una niña de media sale por 250 euros.

También es un gasto importante la contratación del reportaje fotográfico o de video donde nos gastaremos entre los 200 y los 600 euros.

Si también queremos contratar un servicio de animación para los niños (payasos, castillos hinchables, etc) el precio se puede disparar entre 200 y 500 euros más.

En definitiva, lo mejor es celebrar la comunión de tu hijo/a como se hacía hace no muchos años: después de la ceremonia toda la familia iba al campo de los padres, y allí podían comer y beber todo el día prácticamente sín límite y por menos de la mitad de precio que en un restaurante.