TODO SOBRE LA DEDUCCIÓN POR VIVIENDA HABITUAL EN LA DECLARACIÓN DE LA RENTA

¿La cuantía de la deducción por vivienda es la misma en todos los casos?

La norma actual establece una deducción universal por inversión en vivienda habitual, con independencia del nivel de ingresos del contribuyente, del 15% sobre un importe máximo de 9.015 euros anuales. Es decir, una rebaja de 1.352,25 euros como mucho. Pero existe además una compensación para quienes compraron su vivienda antes del 20 de enero de 2006 –y se beneficiaban por tanto del régimen fiscal previo al que entró en vigor en 2007–. Esta compensación ascienda a 225,41 euros, siempre que se aplique la máxima deducción posible, y hay que dejar constancia del derecho a cobrarla en la casilla 738 del impreso de la declaración. A los contribuyentes que viven en Cataluña se les aplica la deducción pero con un cambio en el tramo autonómico, que es inferior al estatal (3,45%) en términos generales y superior (6,45%) para jóvenes, desempleados, minusválidos y familias con hijos.

¿Qué elementos adyacentes a la casa son considerados vivienda habitual a efectos fiscales y permiten la aplicación de la deducción?

Además de la casa en la que se vive, Hacienda considera como vivienda habitual también la compra de hasta dos plazas de garaje, jardín, piscina, instalaciones deportivas y otros anexos adquiridos conjuntamente con la casa. El requisito para poder deducir por lo invertido en estas compras es que se encuentren en el mismo edificio, se entreguen en el mismo momento y, por supuesto, no estén alquilados.

¿Cómo se aplica la deducción cuando sólo uno de los cónyuges es el titular?

Si la vivienda fue comprada por uno de los cónyuges antes de casarse, sólo podrá deducirse el titular ya que los bienes comprados antes del matrimonio son de carácter individual, ya se trate de un matrimonio en régimen de gananciales o de separación de bienes. Pero si el matrimonio sigue pagando la casa ya con dinero ganancial, los cónyuges podrán deducirse por el 50% de lo pagado por cada uno.

¿Los gastos de adquisición de la vivienda también son deducibles?

Sí. La deducción no se aplica únicamente a los importes pagados por la vivienda sino a los gastos que se derivan de ello, como los de notaría y registro, los de constitución y cancelación de préstamos, la plusvalía municipal y las primas de los seguros de vida e incendios que exige la entidad financiera al conceder la hipoteca, tal y como puntualizan desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Vía: Cincodías

DESGRAVAR EN LA DECLARACIÓN DE LA RENTA POR INVERSIÓN EN VIVIENDA HABITUAL

El mejor remedio, y el más usado, para desgravar en la declaración de la renta es la inversión en vivienda habitual que puede significar un ahorro para el contribuyente de hasta 1.352 euros anuales, siempre que haya destinado más de 9.015 euros al pago de su casa, y su aplicación es universal, con independencia del nivel de renta.

A partir del año 2011, si tus ingresos son superiores a los 24.107,20 euros, el gobierno te ha eliminado de la opción de desgravarte en tu declaración por vivienda habitual.

El contribuyente podrá deducirse en su declaración por los pagos correspondientes a la adquisición, construcción o rehabilitación de su vivienda habitual y por lo ingresado en una cuenta ahorro vivienda en una cuantía que será del 15% sobre una base máxima de 9.015 euros. Es decir, 1.352,25 euros al año como máximo.

Este beneficio fiscal se aplica sobre la cuota íntegra, tanto en su tramo estatal como en el autonómico. El requisito es que sea la vivienda habitual, es decir, que el contribuyente haya empezado a vivir en ella durante al menos los 12 meses posteriores a su adquisición y que lo haga por un periodo continuado de tres años como mínimo. Si cambia de casa antes de que concluyan esos tres años, perderá el derecho a la deducción. Sólo se conservará en el caso de que el cambio de domicilio esté motivado por circunstancias muy concretas, como una boda, una separación, un traslado, un cambio de empleo o la necesidad de adaptarse a una minusvalía. Por ejemplo, un cambio de domicilio porque se necesite más espacio no estaría justificado y requerirá ofrecer a Hacienda argumentos de peso para aplicar la deducción.

REQUISITOS A CUMPLIR PARA OBTENER LA DEDUCCIÓN POR MATERNIDAD EN LA DECLARACIÓN DE LA RENTA

Si tienes hijos menores de tres años, te interesará saber que te puedes desgravar en la declaración de la renta 100€ mensuales por cada hijo menor de 3 años, siempre que seas madre trabajadora.

Los requisitos que tienes que cumplir para obtener la deducción por maternidad son:

Para poder aplicar la deducción por maternidad en la declaración de la renta hay que reunir las siguientes características:
-Ser mujer y tener que todos los hijos sean menores de 3 años.
-Tener derecho a la aplicación del mínimo por descendiente.
-Realizar una actividad por cuenta propia o ajena.
-Estar dada de alta en la Seguridad Social o en una mutualidad.

En caso de que, por ejemplo, a mitad de año te quedaras sin trabajo, sólo te podrías desgravar los meses que hayas estado trabajando a 100€ por cada mes.

Así, si has trabajado diez meses completos, te corresponde una desgravación de 1.000€, si tuvieras un hijo menor de 3 años. Si tuvieras dos hijos menores de tres años, te corresponderían, en este caso, 2.000€.

Más información en Finanzas personales

EL PLAN E DE LOS AUTOMÓVILES SE TIENE QUE DECLARAR A HACIENDA

La última sorpresa del actual gobierno que tenemos -ojo, soy apolítico-, es que las personas que se han beneficiado de las ayudas del gobierno, el famoso Plan E, para comprarse un coche se van a encontrar con la sorpresa en la declaración de la renta que deben a Hacienda un importe de 240€.

El fisco considera este ingreso como un incremento del patrimonio y exige que se tribute como tal.

Esto me recuerda a la hipotética ayuda de los 400€, ¿no?

Este país es un cachondeo…

LOS JÓVENES QUE COBREN LA AYUDA DEL ALQUILER DEL GOBIERNO TIENE QUE HACER LA DECLARACIÓN DE LA RENTA

Los beneficiarios de la Renta Básica de Emancipación no sólo están obligados a hacer la declaración de la renta, sino también a plasmar estos ingresos provenientes de las arcas del Estado en su correspondiente casilla -la 312 en 2008-. Eso sí, siempre que éstos hayan superado los 1.000 euros anuales. Según el lenguaje fiscal, la RBE es una “ganancia patrimonial no sujeta a retención” no exenta de declararse. De este modo, y dependiendo de las circunstancias económicas, personales y familiares, a cada contribuyente se le aplicará una retención diferente.

Según cálculos hechos por el Ministerio de Vivienda, un joven que el pasado ejercicio percibió unos rendimientos del trabajo por importe de 15.000 euros brutos, procedentes de un pagador, tributaría un tipo medio de gravamen del 12,91%. Si a estos ingresos añade otros 2.310 euros en concepto de la RBE, el porcentaje subirá hasta el 14,72%. Por lo tanto, la repercusión de la subvención supone un 1,81% de incremento. Si el salario bruto ascendiera a 21.900 euros, el gravamen pasaría del 16,81% al 18,06% (+1,25%). Si traducimos estos porcentajes a euros, en el primer ejemplo supondría unos números negativos ante Hacienda de 313,3 euros y en el segundo, de 306,6 euros.

Vía: El Mundo